Cuando sientas que hiciste algo mal, o que estás equivocada, debes dedicar un tiempo a pensarlo. Todo sentimiento merece ser analizado, sea bueno o malo. Si dañaste a alguien, lo más seguro es que te sientas mal. Hay una persona sintiendose mal igual que tú, la diferencia está en que la culpa, en este caso, es tuya. Debe ser una persona que quieres, de lo contrario no habría tal remordimiento. Si la quieres, y más aún si te quiere, nada está perdido. Viví años cometiendo errores y dejándolos pasar, por estúpida. Pero tú mi linda, no lo harás. Cuando la pena te inunde por haber herido a alguien que quieres, dejarás de lado todo orgullo y como la persona inteligente y humilde que serás, irás y desde lo más profundo de tu corazón, le dirás: "disculpa, me equivoqué". No le digas "lo hice sin querer", ya que estoy segura, pensarás todo antes de actuar, es solo que hay cosas que pasan, cuando hubiese sido mejor que no pasaran.
Es increible la satisfación que puede sentir una persona al oír esas palabras, pero nada se compara con la dicha de quien lo dice, como cuando dices te quiero. Esas pocas letras significan el infinito para mi, sobre todo cuando van dirigidas a ti.