lunes, 27 de julio de 2009

tus cuatro paredes

Varios días ya sin escribir. He estado un poco lejos de muchas cosas, pero no lejos de ti. Tu sabes que nunca me alejo linda. Al contrario, estos días he conocido bastantes lugares y te he tenido muy presente, quiero enseñarte y mostrate muchas cosas y muchos sitios bonitos. Quiero presentarte a tanta gente!
En realidad quiero tantas cosas Violetita que no sé si pueda conseguirlas. Por tí lo intentaré. Me gustaría que tuviésemos una casita linda, aunque sea chiquita.. pero no sé si estaremos solas las dos, así que tan pequeña no puede ser. Quiero pintar una pieza para ti. Que las paredes sean de distintos colores. Una verde, una naranja.. puede ser.. tal vez te deje escoger.. lo que sí quiero, es que haya una violeta que esté llena de flores y arcoiris y cosas coloridas.. no quiero una pieza super rosada para ti. Quiero que desde que llegues conozcas los colores y te maravilles con lo hermosos que son, sobre todo el verde que me encanta. Me gusta porque se parece a muchas cosas, principalmente a las hojas de los árboles. Me gustan los árboles, los manzanos sobre todo.
Tu pieza debe tener mucha luz, así que le haremos una gran ventana. Es increible como la luz natural puede transformar un lugar. Tendrás tu espacio y serás feliz por eso, como lo soy yo. Aunque no quiero que te encierres o te vuelvas egoista. Sé que no será así en todo caso. Aunque no estás, sé como eres. La verdad no sé si no estás, tu me entiendes. Por eso te quiero, porque me entiendes y por muchas cosas más.

viernes, 10 de julio de 2009

Te sueño

Anoche soñé contigo, no quería despertar.

Fue extraño. Siempre los sueños son extraños. Es increíble como pasa tan rápido el tiempo. Primero te sentía en mi vientre. Era una extraña sensación. Yo estaba con mis amigas. Todas estábamos embarazadas, eso si era gracioso. Íbamos de paseo, parecía como cuando las personas van a pagar mandas. Había mucha gente. Todos subíamos un cerro, pasando por unas piscinas, de agua muy clara. Me pesabas en la guata, debo reconocerlo. ¡Éramos tan felices todas!. Pero yo iba con miedo, no sé por qué.
A veces despertaba, abría los ojos por unos segundos y volvía al sueño.
De repente era hora de regresar del cerro. Tomábamos, para volver, la misma micro en la que habíamos ido. Doscientos cincuenta pesos cobraba, eso lo recuerdo claramente.
Ahora estaba con mi hermana que se sentaba en el primer asiento y con su mano daba unos golpecitos al asiento de al lado y me miraba para que yo me sentara. La miré con cara de “vamos para atrás”, ya que no acostumbro a sentarme adelante. Tu tía, me dijo entonces: “pero Gaaaabi”. Entonces me dí cuenta y me senté. Lo siento, a ratos se me olvidaba que estaba embarazada. Es que era muy raro bonita, debes comprenderlo.
Lo más raro si, fue cuando bajamos de la micro. ¡Bajamos las tres! Sí, tú en mis brazos. Ya no existías solo en la guata, ahora ocupabas un lugarcito afuera, en el mundo.
Eras súper rubia. Siempre he pensado que serías morena, como que tengo una imagen mental de tus rasgos. Pero no, eras rubia, rubia y tenías ojos verdes. Recuerdo haber intentando en el sueño pensar en quién podría ser tu padre jaja, pero no lo sabía. Y te miraba, y veía tu pelada cabeza amarilla… en eso estaba, maravillada, cuando de pronto… dabas pasitos.
El tiempo volaba en el sueño. Pero hay algo que me dejó impactada ahora que intento recordar… ¿Naciste en la micro?

Anoche soñé contigo, te juro, no quería despertar

martes, 7 de julio de 2009

Imaginándote


Eres simple como una violeta, pero eres más que todas las flores. Eres como lo que uno siente cuando despierta con la luz del sol, como la alegría de estar vivos. Eres como abrir los ojos y como cerrarlos, como todo lo que uno imagina a ciegas. ¡Te pareces tanto al viento!
Quiero escribir para ti. Quiero que estés contenta, que sonrías. Que cuando lo hagas, una parte de mi muera. Quiero sentir esa dicha que sienten las madres al oír llorar por primera vez a sus hijos, similar a las mariposas que sienten los enamorados. La alegría es tan infinita que escapa a los límites de la vida. Sentir que muero. Por ti moriría mil veces pequeña, pero por ti quiero vivir. No sé si oiré tu primer llanto, no sé. Tal vez ya sucedió. Tal vez tu otra madre lloró, como lo haré yo cuando pueda verte. Quiero enseñarte como uno puede llorar de alegría también. Enseñarte tantas cosas y aprender de tí.
Mientras tanto, sigo imaginándote.

jueves, 2 de julio de 2009

Espero por ti


Siempre soñé con el momento en que llegarías. Es como si hubiesemos nacido juntas, de hecho creo que fue así. Vienes conmigo. Así como vienes con el sol en los días lindos. Y eres aveces esa lluvia enojada que moja las flores. Eres como la primavera, ¿o cómo el otoño? Mejor como las cuatro estaciones, eres lo mejor de cada una, una quinta estación. Eres mi pasatiempo favorito. Eres tan todo. Me sorprende lo mucho que significas y la manera en que cambias mi vida. Eres como una parte de ella. Gran parte. Tan grande como las ganas que tengo de conocerte.
Necesito explicarte tantas cosas. Es que no es nada fácil la vida afuera. Pero tampoco es complicada como algunos la pintan, es cosa de encontrarle su sentido a las cosas e ir aprendiendo de ellas. Prometo ayudarte. Aunque en algunos momentos necesitarás estar sola, descubrir sola. Para el resto de las ocasiones yo estaré allí, tal como estoy ahora. Tú tranqui, mi Violetilla.
Quiero decirte tantas cosas, que creo que el tiempo no alcanzará. Nunca alcanza, por eso empezaré desde ya con lo más importante: necesito que sepas que espero por ti.